JESUS EL CRISTO

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Gnosis por Samael Aun Weor

sábado, 23 de abril de 2011

EL ORGULLO MISTICO Y EL RESENTIMIENTO

EL ORGULLO MISTICO Y EL RESENTIMIENTO

Cuando uno estudia los Evangelios del Cristo, viene a darse cuenta, realmente, de que el SEÑOR DE PERFECCIONES quiere que nosotros nos liberemos. Veamos "LAS BIENAVENTURANZAS", por ejemplo, que son SOLARES en un ciento por ciento, no LUNARES. Comienzan "Las Bienaventuranzas" enseñándonos la NO-IDENTIFICACIÓN. "Bienaventurados (dice el Señor de Perfecciones) los "Pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos"... Pues bien, ¿quiénes son los "Pobres de Espíritu"?. ¿No se les ha ocurrido a ustedes pensarlo?. Un hombre que está identificado con el dinero, con sus pleitos, con sus negocios, etc., ¿es acaso "Pobre de Espíritu"?. Un hombre que está identificado consigo mismo, que está lleno de imágenes de sí mismo, que se siente grande, poderoso, sublime, inefable, etc., etc., ¿es acaso "Pobre de Espíritu"?. ¡Es obvio que no!. El que está lleno de sí mismo, no ha dejado un puestecito para Dios; entonces no es "Pobre de Espíritu"?. ¿Y cómo podría ser "Bienaventurado"?.

Tomemos el orgullo, por ejemplo. No es solamente orgulloso el que tiene dinero, no es solamente orgulloso el que pertenece a una familia muy "popoff" (como se dice); no es solamente orgulloso el que tiene un flamante automóvil y que se siente feliz con él; hay otro orgullo. Quiero referirme, en forma clara, al ORGULLO MÍSTICO.

Algunas Escuelas de tipo pseudo-esotérico y pseudo-ocultista, dicen: "Mediante la ley de la Evolución, algún día nosotros llegaremos a ser Dioses Inefables. El hombre está llamado a convertirse en un Dios". Claro, enseñanzas así lo conducen a uno al ORGULLO MÍSTICO, al ENGREIMIENTO ESPIRITUAL, a la MITOMANÍA, porque el hombre, aunque sea muy perfecto, en realidad, aunque llegue a ser un Boddhisattwa, no es más que eso: un hombre.

Dios es el Padre que está en secreto, sólo él es Dios. El Padre puede tomar al hombre (si es muy perfecto, si es un Boddhisattwa), ponerlo en su mente, en su corazón, o ponerlo a trabajar fuera de sí mismo (en algún lugar), para que haga algo, pero que ese hombre, ese "mequetrefe" se sienta siendo Dios, eso es MITOMANÍA de la peor clase, del peor gusto. Los hombres somos hombres y nada más que eso: hombres. Dios es Dios, pero nosotros los hombres somos hombres. El que se siente muy sabio porque tiene algunos conocimientos de pseudo-esoterismo o de pseudo-ocultismo (aquí, en la mente) y piensa que ya es un gran Iniciado, etc., etc., etc., ha caído en la MITOMANÍA, está muy lleno de sí mismo.

Cada uno de nosotros no es más que un vil gusano del lodo de la tierra. Cuando digo así, empiezo por mi, que me considero eso y nada más que eso: un vil gusano del lodo del mundo.

Dios es Dios, pero eso es él (¡allá él!). Nosotros no somos Dioses; somos, simplemente, viles gusanos de la tierra, y creernos Dioses es un absurdo, o creernos sabios.

Así que, en realidad, de verdad, mis queridos amigos, estar llenos de sí mismos, tener falsas imágenes de sí mismos, fantasías de sí mismos, no es ser "Pobres de Espíritu"...

Cuando uno reconoce su propia nadidad y miseria interior, cuando no se siente tan "sublime", ni tan "Dios", ni tan "sabio"; cuando comprende que es un pecador como cualquier otro, entonces ya no está lleno de sí mismo y será "Bienaventurado". Pero, ¿qué es eso de ser "Bienaventurado"?. Muchos piensan que serán "Bienaventurados" el día que se mueran y se vayan allá arriba, a gozar de la dicha celestial, "con los Angelitos". ¡No, ese es un concepto falso!. "Bienaventurado" significa "FELICIDAD", que "SERÁ FELIZ". ¿Dónde? ¡Aquí y ahora...! ¿Qué entrará al "Reino de los Cielos"?. ¡Correcto!. (Que entre en el "Reino de los Cielos", pero ¿dónde está el "Reino de los Cielos", en qué lugar del Universo está?. Seamos sinceros consigo mismos: el "Reino de los Cielos" está formado por el CÍRCULO CONSCIENTE DE LA HUMANIDAD SOLAR, que opera sobre los Centros Superiores del Ser (ese es el "Reino de los Cielos"). Así, pues, seamos prácticos y comprendamos todo ésto. Así debemos actuar...

Así, pues, el Evangelio del Señor comienza por enseñarnos la NO-IDENTIFICACIÓN. Uno se identifica, consigo mismo, pensando que va a tener mucho dinero, un lindo automóvil último modelo, o que la novia lo quiere, o que va a conseguir una gran fortuna, o que es un gran señor, o que es un gran sabio (hay muchas formas de identificarse consigo mismo).

Uno tiene que empezar por no identificarse consigo mismo y después no identificarse con las cosas de afuera. Cuando uno no se identifica, por ejemplo con un insultador, lo perdona, lo ama, no puede herirlo. Y si alguien le hiere a uno el amor propio, pero no se identifica con el amor propio, pues es claro que no puede sentir dolor ninguno, puesto que no le duele. Y si no se identifica uno con su vanidad, no le importa andar por la calle aunque sea con unos calzones remendados. ¿Por qué?. Porque no está identificado con la vanidad. Sí, primero que todo, no debemos identificarnos consigo mismos, y luego no identificarnos con las vanidades del mundo exterior.

Cuando uno no se identifica consigo mismo, puede perdonar. Recordemos la Oración del Señor: "Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores"... Yo digo algo más: no basta simplemente perdonar, hay que CANCELAR LAS DEUDAS, y eso es todo. Alguien podría perdonar a un enemigo, pero no cancelaría las deudas jamás. Hay que ser sinceros, necesitamos CANCELAR, y ese es el sentido, o el fondo de aquélla frase que dice: Perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores"...

Mientras uno se identifica consigo mismo, no puede perdonar a nadie. A uno le duele que le insulten, a uno le duele que lo humillen, a uno le duele que lo menosprecien. ¿Por qué?. Porque tiene el "YO" del orgullo, tiene el "YO" del amor propio allá adentro (bien revivo), y mientras uno tenga el "YO" del amor propio, pues le duele que otro le hiera ese amor propio.

Así, pues, si no nos identificamos, entonces nos es fácil perdonar. Y aún más, digo: CANCELAR LAS DEUDAS, que es lo mejor...

Dice también el Evangelio del Señor: "Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la Tierra por heredad"... (ésta es otra cosa que nadie ha entendido). "Bienaventurados (dijéramos) los NO-RESENTIDOS, porque si uno está resentido, ¿cómo puede ser "manso"?. El resentido se la pasa HACIENDO CUENTAS: "¡Ah, pero yo que le hice tantos y tantos favores a este individuo; que yo, yo, yo y yo que lo protegí, que le hice tantas obras de caridad y vean cómo me ha pagado!" ."¡Ah, este amigo que tanto le serví, y ahora no es capaz de servirme...!

El Evangelio del Señor, cuando dice "Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la Tierra por heredad", debe traducirse: "Bienaventurados los NO-RESENTIDOS". ¿Cómo podría ser uno "manso", si está lleno de resentimientos?. El que está lleno de resentimientos, vive haciendo CUENTAS a todas horas (luego, no es "manso"). Entonces, ¿cómo podría ser "Bienaventuurado"?. ¿Y qué se entiende por "Bienaventurado"?. Se entiende LA FELICIDAD.

¿Están seguros, ustedes, de que son felices?. ¿Quién es feliz?. He conocido gentes que dicen: "Yo soy feliz, yo estoy contento con mi vida, yo soy dichoso"... Pero a esos mismos, les he oído decir: "Me molesta fulano de tal", o "aquél tipo me cae gordo", o "no se por qué se me hace esto, que tanto he detestado"... Entonces, no son felices. Realmente, lo que sucede es que son HIPÓCRITAS; eso es todo.

Ser feliz, es muy difícil; se necesita, antes que todo, ser "manso". La palabra "Bienaventuranza" significa FELICIDAD ÍNTIMA, no dentro de mil años, sino ahora, aquí mismo, en el instante que estamos viviendo.

Si nosotros verdaderamente nos tornáramos "mansos", mediante la NO-IDENTIFICACIÓN, entonces llegaríamos a ser felices. Pero no solamente debemos no-identificarnos con nuestros pensamientos de lujuria, de odio, de venganza, de rencor o de resentimientos; no, hay que eliminar de nosotros a los "DEMONIOS ROJOS DE SETH", a esos "agregados psíquicos" que personifican a nuestros defectos de tipo psicológico. Tenemos que comprender, por ejemplo, lo que es el proceso de resentimiento; hay que hacerle la disección al resentimiento. Cuando uno llega a la conclusión de que el resentimiento se debe a que poseemos en nuestro interior el amor propio, entonces luchamos por eliminar el ego del amor propio, el "YO" del amor propio. Pero hay que comprenderlo, para poderlo eliminar. No podríamos eliminarlo, si antes no lo hemos comprendido.

Si, mis queridos hermanos: para poder eliminar, se necesita apelar a DEVI-KUNDALINI SHAKTI; sólo ella puede desintegrar cualquier defecto psicológico, incluyendo al "YO" del amor propio.

¿Están ustedes seguros no de estar resentidos?. ¿Quién de ustedes está seguro de no estar HACIENDO CUENTAS?. ¿Cuál?. Pues esto que les digo a ustedes, es de tipo lunar. ¡Vean ustedes cómo llevamos la Luna en la médula de los huesos!, y si nosotros queremos independizarnos de la mecánica lunar, tenemos que eliminar (de nosotros mismos) el "YO" del resentimiento, el "YO" del amor propio, porque escrito está: "Bienaventurados los mansos" (es decir, los "NO-RESENTIDOS"), "porque ellos recibirán la Tierra por heredad"...

Todo esto hay que entenderlo, mis caros hermanos, entenderlo con toda claridad meridiana. Cuando uno va entendiendo esto, avanza en el camino que conduce a la liberación final.


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